
En cada paciente se hace un diagnóstico personalizado,
atendiendo no solamente a los kilos de más sino también
a cualquier otra afección que pudiera tener,
lo que hará que se ajuste las características
del tratamiento.
Mas allá que las dietas muy restringidas están
pasadas de moda y además es muy difícil cumplirlas,
un cierto régimen tiene que
hacerse, bastante mas amplios que los antiguos, y ajustado
para cada paciente; hay distintos planes que hacen
que no sea difícil cumplir el tratamiento.
Para que uno no se aburra, se suministran una serie de recetas dietéticas, sencillas de ejecutar y muy ricas.
Ahora que las viejas anfetaminas por suerte ya no se fabrican más, existen medicamentos modernos para disminuír el apetito, que hacen que el plan de alimentación sea mas facil de seguir.
Muchos pacientes comen más por ansiedad que por hambre, y en ellos se prescriben medicamentos que disminuyen esta ansiedad y permiten hacer la dieta sin tanto esfuerzo.
En los pacientes con sindrome de resistencia a la insulina
se recetan fármacos que disminuyen la característica
alteración del metabolismo que
les hace comer de más y asimilar más.
En los casos que está indicado se puede recetar inhibidores de la absorción de las grasas que facilitan el adelgazamiento.
En todos los casos se sugiere actividad fisica, aunque
mas no sea una caminata diaria que
ayuda muchísimo al adelgazamiento.
Finalmente una vez que el paciente está en el
peso, se hace un tratamiento de mantenimiento,
que es fundamental para asentar los cambios de hábitos
y mantenerse delgado para siempre.
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